Mi coño es negro como carbón
evaporado. Pero se vuelve azul a la luz
de la tele y de la luna.
La característica más peculiar que
explica su color y su forma
es
que tiene circulación lenta y
estremecida que va navegando hacia la
tinta de las venas y se abre al desamparo
de mi dormitorio como si
comprendiese que un dedo impenetrable,
masculino,
no pasará por él ni por las sábanas.
Sería una esperanza considerar
que sobre mi coño solitario aún pueden
caber volúmenes remotos
o
un pañuelo azul que penetrase las dos
mitades húmedas y abiertas y así pasar
esta tela azul, ensangrentada,
quedándose,
rompiéndome
porque mi coño ya es invencible,
mi enemigo.
Aislado del amor
cualquier coño es violento.
* * *
No sé hasta que punto puede considerarse grotesco el poema. Ésta tarde (calurosa y pesada) he descubierto un libro de poemas de Isla Correyero y "Coño azul" ha llegado en un momento en que creo que lo más prodigioso (para mí) en los tiempos que corren es lograr literatura érotica y/o sexual sin caer ni en tópicos ni en bajezas. Me gusta el desafío, y los últimos versos son alucinantes : Aislado del amor / cualquier coño es violento.
Krla — 08-07-2005 22:18:02
miriam — 25-11-2005 20:03:13