Lucha con un movimiento
Una luciérnaga azul y tú
para ya, ¿no ves que hay una luz
en el fondo de mi corazón?
Quique González
Te inquieta, muchas veces, esa manía mía por apuntarlo todo, ese afán por lo francés. Te inquietan esos días míos en los que me empecino en ver Amélie y llenar luego - por algunos otros días - mi vida de todos los colores que aparecen en la película. Repito acciones, voy a un bar fuera de los habituales y pido bebidas de colores que a veces conjuntan con mis vestidos. Mi vida, en realidad, no es más que eso. Vivir en contextos, aprender francés por mi cuenta, repetirme en voz alta las palabras que tienen esa música prodigiosa, rayar un cuaderno con letra ligada, repasar con los dedos las marcas de la página anterior, sonreír a la camarera que a mi también me toca ser. Mi vida es esto, me repito, yo soy esto. Trozos de películas, personajes intermitentes. Mi vida es empezar demasiadas veces Rayuela, hasta aprenderme algunos trozos del principio, ¿Encontraría a la Maga? Tu vida es esto, dices, un tachón en lo correcto, la imperfección en lo adecuado - no te creas que me alegro por ello - tu vida es dejarlo todo empezado, todo a medias, para rescatarlo en uno de esos días en que un personaje cualquiera ha empezado (o ha vuelto) a vivir en ti por algunas horas. Mi vida es esto, no logro escapar de este frecuente ir y venir de caracteres soñadores. Lástima del francés, que debo aprender, aunque sea un poco, en uno de estos imaginarios viajes.
Krla — 02-08-2005 10:30:21