La muerte llega silenciosamente sentada
en un autobús del centro.
Creo que es mejor no mirarla.
Una mujer que raya los
setenta y cinco
la observa. Indefensa.
Pero no pasa nada, aún.
Una chica lleva un bolso de color verde
y un montón de flores en el pecho
y las letras de la muerte bailando en su cabeza
y el amor a la vuelta de la esquina
Pero no pasa nada, aún.
Un señor con bigote y maleta de piel
tiene una oficina con papeles mecanografiados
y una secretaria de bonitas piernas
y una señora y tres educados hijos
y mira el botón que solicita parada
¿acaso quería bajarse usted?
Pero se acuerda de todo lo que le pertenece
y no pasará nada, aún.
La muerte llega silenciosa y sentada
en un autobús.
Para bajarse
solicita parada
y el autobús para
y la chica, y la señora,
y el señor permanecen atentos
y la muerte baja
y se dirige al centro.
Krla — 04-08-2005 15:12:58
cecília — 05-08-2005 08:42:37
Krla — 06-08-2005 10:16:15