Creo que nada ha cambiado en este lado del teléfono. Las llamadas siguen existiendo, pero mi amor abandona las ganas de quererte, cuando sé que el futuro más inmediato no es conmigo, es con los proyectos que has levantado como castillos en el aire. No debo juzgarlo, ni lo haré. Sin embargo, pienso en la chica triste que te hacía reír, y la veo, en el mismo sitio y con el mismo amor destrozado. Lejos, tu conseguirás el dinero necesario para ir alimentando tu poca suerte. La chica triste seguirá, a pesar de todo, abandonando a los desafortunados que la querían y que harán (como los otros) en algun parte de su vida un rincón para su recuerdo azulado. Seguirá, aún, agarrada a las jodidas líneas de teléfono, ganando nuevos amantes y entristeciendo aún más, poco a poco y sin mesura, en la parte equivocada de este mundo.
Marinero — 31-08-2005 09:26:17
Krla — 01-09-2005 14:37:39